Sembrando ausencias, cosechamos desierto. FEMINEM 2014, Ciudad Juárez

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Advertencia: De antemano advierto que estas líneas responden a un intento -fallido- de realizar una crónica de lo que fue para mi el FEMINEM 2014 de Ciudad Juárez, donde presenté la Performance “sembrando orgasmos, cosechando vida”. Me ha tomado 3 meses armarme de valor y cordura para sentarme a escribir y tratar traducir lo que me atravezó allá. Me da vergüenza no tener lineas esperanzadoras para las maravillosas mujeres con las que compartí esta experiencia, no por ello es menor mi gratitud hacia cada una, hacia las guerreras de Batallones Femeninos, las Iniciativa Feminista, las chicas de la Maestria, la Connie, la Chelita, todas las chicas que desde tantos lados se movilizaron para llegar al punto de encuentro, las que no alcanzaron a llegar pero no dejaron de intentarlo hasta el último minuto, la gente que estuvo ahí al tanto, apoyando y abriendonos las puertas de su hogar. Lo siento! esperaba que al paso de las semanas el optimismo volvería para regalarnos mensajes positivos, miro por la ventana y sé que no debo esperar más, andamos en sentido contrario. En fin, esto es lo que hay, ya saben cómo soy… las quiero con lokura!

Sembrando ausencias, cosechamos desierto.

Poetizar la catástrofe ya no basta para evadir la aridez de nuestra desaparición. Porque contra toda ley de la física nuestros cuerpos siguen siendo desaparecidos y la energía con que imaginábamos otros mundos posibles sigue siendo destruida.

Decir Juárez, denunciar feminicidio, llorar las vidas arrancadas, contar muertas, desaparecidos, 6, 13, 30, 43 millones y millones… Números vacíos, palabras que no alcanzan para nombrar esta amargura que ya no es nuestra porque ya no queda nadie aquí para nombrarla, ni mucho menos quien la escuche.

Vivimos en el entierro, bajo la tierra hundimos juntxs nuestros cuerpos para rehuir a la desolación. Te abrasa el desierto, te sepulta el asfalto.

Decimos Juárez y podríamos decir mundo, decimos feminicidio y podríamos decir desierto, decimos niñita violada y descuartizada y podríamos decir el horror nos ha abandonado, no nos queda nada. Las madres dejaron de ser madres, las ciudades dejaron de ser ciudades, las miradas dejaron de ser miradas, porque las vidas también dejaron de serlo.

Y llegaron los Batallones Femeninos a gritar “¡aquí estamos!” a ritmo de rap, decretaron “¡aquí seguimos!” con aerosoles por la ciudad y bailaron “¡nos queremos vivas!” en break dance. Y yo con ellas, ¡cómo si no!

Pero el cuerpo que grita, decreta y baila es apenas una última ilusión desesperada, ¡nada basta! El desierto nos ha poblado sin piedad. Pese a todos nuestros esfuerzos, pese a que nos afanamos dementes por seguir la agenda, minuto a minuto, paso a paso, a costa de todo, a costa de todas, como llevando a cuestas el lema “¡agenda o muerte!”. Pero el desierto nos ha poblado sin piedad.

Dije sembrando orgasmos para cosechar vidas amables y fui otro cuerpo desnudo, abandonado en el asfaltado desierto, bañado en sangre, mirado sin ser mirado, perdido bajo tierra, enterrado…

Lloro.
-¿Por qué lloras?
Silencio
-No es la sangre, nosotros estamos acostumbrados a ver sangre.
Pienso.
No es porque se escandalicen, estoy acostumbrada a que se escandalicen, es porque no quiero creer que ya no basta con imaginar otros mundos, porque aunque los tengamos en frente no somos capaces de verlos por esa jodida costumbre de sangre, de muerte y de ausencia.

Pausa, checar el feis para olvidar por un segundo el abandono. Pausa, inventarse un amor. Pausa, perder un amor. Pausa, montar un show, una performance. Pausa, una noche de fiesta y sustancias. Pausa, planear un viaje. Pausa, hacer un viaje fingiendo en cada acto que la huida salva a la fugitiva.
Pausa.
Pero por cada poro se sigue respirando la muerte y el nudo de lágrimas no deja de estrangularnos la garganta porque no se puede llover en el desierto. La devastación no se detiene.

¡Y pese a todo llegaron los Batallones Femeninos! a gritar “¡aquí estamos!” a ritmo de rap, decretaron “¡aquí seguimos!” con aerosoles por la ciudad y bailaron “¡nos queremos vivas!” en break dance. Y yo con ellas, ¡cómo si no!

¡Cómo si no, aunque todo esté perdido!
¡Cómo si no, aunque todo sea un espejismo en el desierto!
¡Cómo si no, estrecharlas fuertísimo contra mi cuerpo y bailar, cantar y gritar con ellas!
¡Cómo si no, dejarme el cuerpo en Juárez!
¡Cómo si no, ahogarme en su basto cielo y hacerme cenizas en su sol ardiente!
¡Cómo si no, mi todo por esas guerreras!
¡Cómo si no! ¡Cómo si no! ¡Cómo si no!
… por aferrarme a lo que nos quede de vida ¡¡cómo si no!!

***

*Foro Feminem
Cuerpo/Mujer/Arte/Frontera
Poner el cuerpo (ponerlo todo en Juárez, incluso en la académia)

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Publicado en Barrio Antiguo

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2 comentarios en “Sembrando ausencias, cosechamos desierto. FEMINEM 2014, Ciudad Juárez

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